Combate de Calama o Topater, 23 de Marzo de 1879.

 

Las fuerzas Chilenas al mando del Coronel Emilio Sotomayor , contaban con 540
hombres , se trasladaban rumbo a Caracoles , concentrándose allí para planear el
ataque sobre Calama, ya que se corría el rumor que en este poblado se estaba
organizando la resistencia Boliviana.

Sotomayor envía a Espech como parlamentario para pedir la rendición, a lo cual
Ladislao Cabrera contesta:
" No estamos dispuestos a aceptar ni someterse a la intimidación que se nos hace
, y que cualquiera que fuese la superioridad numérica de la que fue fuerza en
cuyo nombre se les intima rendición , defenderá hasta el último trance la
integridad del territorio de Bolivia . " Confirmada la intención chilena de
asaltar el lugar , Cabrera prevenido, envía a explorar los movimientos del
enemigo, primero a Don Manuel Palalo y luego al capitán Ruperto Jurado.
También distribuyó a su hombres de la siguiente manera:
El coronel Zapata y 40 hombres frente al vado Malquincha , el coronel Fidel Lara
más 40 hombres en defensa en el sector del puente Topater y el teniente coronel
Emilio Delgadillo , resguardando el sector del puente Carvajal.
Mientras esto ocurría , en Caracoles los hombres de Sotomayor , al mando de
Eleuterio Ramírez , se preparaban para partir a Calama.

El día 22 de Marzo, a mitad de camino , es sorprendido y puesto preso el capitán
boliviano Jurado y un soldado . El día 23 de Marzo , frente a las posiciones
bolivianas se traza el plan de ataque:
El capitán Juan José San Martín con una compañía del 4º de línea y el alférez
Juan de Dios Quezada , al mando de 24 cazadores a caballo más una pieza de
artillería , deberían atacar el vado de Yalquicha enfrentándose a los hombres de
Severino Zapata.

La 1º y 2º compañía de línea al mando del coronel Bartolomé Vivar con 25
cazadores a caballo caería sobre Topater y una compañía del 2º de línea con una
pieza de artillería y el resto de los cazadores al mando del mayor Rafael Vargas
caería sobre el puente Carvajal. Huyen a Chiu Chiu .
El coronel Eleuterio Ramírez toma el mando de Calama como comandante de armas.

Extracto del libro “El Loa Ayer y Hoy”, de Héctor Pumarino Soto, Editorial
Universitaria, 1978. Chile
Según antecedentes históricos dignos de fe, entre ellos los del historiador
señor Isaac Arce y otros, el 23 de marzo 1879, en Calama, estaba destacado desde
1874, un cuerpo del Ejercito de Bolivia, denominado columna Ballivián; entre sus
oficiales, estaba el brigadier Carrasco al mando del escudaron.

Luego de la toma de Antofagasta por el Ejercito de Chile, el 14 de febrero de
1879, las autoridades del puerto se cobijaron en el mineral de Caracoles, en
donde habían policías de Bolivia a los cuales se le unieron los policías
procedentes de Antofagasta. Entre las autoridades estaban el prefecto don
Severino Zapata y el coronel Ladislao Cabrera; estas autoridades bolivianas y
los policías mencionados, se replegaron en Calama, previamente a la llegada a
Caracoles de las fuerzas chilenas.

Ladislao Cabrera asumió la responsabilidad de Jefe de Plaza, el 16 de marzo de
1879. Ese mismo día un parlamentario chileno, procedente de Caracoles, se
presento ante el coronel Ladislao Cabrera, pidiendo en nombre del coronel Emilio
Sotomayor, la rendición de la plaza, garantizando seguridad a las personas y
pertenencias a los ciudadanos de Calama. Reunidos el coronel Cabrera, El
prefecto Severino Zapata y Eduardo Abaroa, que representaban a las autoridades
antofagastinas, rechazaron la proposición expresando que defenderían la plaza.
Para ello contaban con las fuerzas de la Columna Ballivián; las fuerzas de
policía de Antofagasta, Caracoles y Calama; además, se repartieron entre civiles
todas las armas disponibles, de todo tipo, labor que estuvo a cargo,
personalmente, de Eduardo Abaroa.

Eduardo Abaroa había nacido en San Pedro de Atacama el 13 de octubre de 1838, o
sea que, a la fecha de estos acontecimientos, tenia 41 años de edad. Su esposa
Irene Riveros estaba en San Pedro de Atacama, con sus Hijos Andrónico, Eugenia,
Antonia y Juan Eduardo.

Con fecha 5 de marzo de 1879 escribía su amigo don José Manuel Quintana, que
tenia el cargo de corregidor de Atacama, lo siguiente:

EDUARDO ABAROA peleó bravamente en el ala oriental, que fue la que a él
correspondió, al frente de sus hombres, y cayo como un héroe, ofrendando su vida
en aras del cumplimiento del deber. Allá en Atacama quedo esperándole su esposa
Irene, con sus hijos, confiada en la promesa de que, “luego del combate con los
Caracoles”, iría a su lado. Entre brumas del amanecer del día 24 de marzo, se
presento ante ella un agotado mensajero, que había cabalgado casi toda la noche,
para entregarle la noticia que la heriría hasta mas allá de las lagrimas.

EN EL DIARIO “LA RAZÓN”, DE LA PAZ BOLIVIA, EN EL AÑO 1952, SE PUBLICARA LA
SIGUIENTE NOTICIA:

“El Gobierno de la nación vecina, en un gesto que le honra, ha dispuesto, a
pedido de Bolivia, que los despojos mortales de Eduardo Abaroa sean trasladados
a nuestro país y que se le rindan honores militares en los actos que, con este
motivo, se realicen en la población de Calama. La comprensión que han demostrado
las autoridades de Chile,


respecto a los problemas que afectaban las relaciones entre los pueblos y las
soluciones que ellas han obtenido, trasuntan esa buena voluntad de entendimiento
que será, a no dudarlo, un clima propicio para el acrecentamiento de la amistad
chileno – boliviana. Bolivia recibirá con todos los honores y con gran emoción
cívica los despojos de quien encarnara el apellido Abaroa, hijos de esta, su
patria, en la cual han nacido.

 

La Guerra del Pacifico ”Gloriosos Batallones de Atacama” Héroes por Siempre. www.batallonesdeatacama.org Por Felipe Varas Erazo.