Combate Naval De Punta Gruesa El 21 de mayo de 1879.

 

El 21 de mayo de 1879, se produjo el Combate Naval de Iquique en la rada de ese
puerto, donde inicialmente combatieron los buques peruanos, monitor "Huáscar" y
fragata blindada "Independencia", contra los buques chilenos, corbeta "Esmeralda" y
goleta "Covadonga" , que se encontraban manteniendo el bloqueo de ese puerto.
Transcurrida una hora de combate, el "Huáscar" se dedicó a combatir con la
"Esmeralda" y la fragata blindada "Independencia" comenzó a perseguir a la goleta
"Covadonga", que abandonó el puerto y se dirigió al sur, manteniéndose navegando en
aguas poco profundas.

Así, el combate entre el "Huáscar" y la "Esmeralda" se denomina Combate Naval de
Iquique, y ese entre la "Independencia" y la "Covadonga" se denomina Combate Naval
de Punta Gruesa.

Las características de los buques contendores eran las siguientes:
La fragata blindada "Independencia", fue lanzada al mar en 1865, desplazaba 2.000
toneladas, tenía un poder de máquinas de 1.500 HP., un andar de 12 nudos, con dos
cañones de 150 libras (68,03 kilos) y 12 cañones de 70 libras (31,7 kilos). Tenía una
cintura acorazada de 4,5 pulgadas (114, 3 mm.) y calaba 24 pies (7,3 metros). Estaba
al mando del Capitán de Navío Juan Guillermo Moore.

Por otra parte, la "Covadonga" había sido construída en 1858, desplazaba 412
toneladas, tenía un poder de máquinas de 140 HP. que le permitía un andar de 4
nudos, estaba armada con 2 cañones de 70 libras (31,7 kilos), 2 cañones de 9 lbs (4
kilos) y calaba 11 pies (3,35 metros).

Había sido capturada a los españoles en la Guerra contra España, el 26 de noviembre
de 1865. Estaba al mando del Capitán de Corbeta Carlos Condell de la Haza.
Cuando la goleta "Covadonga" abandonó la rada de Iquique, lo hizo pegada a la costa
para evitar ser espoloneada por la fragata "Independencia".

Cuando pasaba a la altura de la Isla de Iquique (Posteriormente llamada Isla Serrano y
hoy unida a tierra) recibió los fuegos de las lanchas que se enviaron a atacarla desde
tierra, las que fueron rechazadas con el fuego de fusilería de a bordo.
La situación de Condell era dificil, porque para usar su artillería debía maniobrar con el
buque, con lo cual la distancia entre ambos contendores se acortaba, lo que
aprovechaba la "Independencia" para dispararle con el cañón de proa de 150 libras.
La goleta "Covadonga" evitaba ser espoloneada por la "Independencia" navegando lo
más próximo de la costa que su menor calado le permitía.

Por fortuna, la puntería enemiga dejaba bastante que desear y el Capitán de Corbeta
Carlos Condell de la Haza había logrado mucho éxito en abatir con fuego de fusilería a
los sirvientes de la artillería peruana.

Ambas naves llegaron a la altura de Punta Gruesa con la fragata "Independencia",
siguiendo aguas a muy corta distancia de la goleta "Covadonga" y cerca de costa.
Al intentar el Comandante Moore espolonear a la goleta, ésta para esquivar a la
fragata, efectuó una maniobra arriesgada, acercándose aún más a costa.
El Capitán Carlos Condell sintió que su quilla rozaba el fondo y comprendió
inmediatamente que su enemigo tendría indefectiblemente que vararse.
Por ello, cayó a estribor para contramarchar. La "Independencia" aumentó el andar
para tomar impulso y espolonear, pero varó con toda violencia en las rocas
sumergidas, quedando con su quilla destrozada.
El Capitán Carlos Condell de la Haza retromarchó de inmediato y le disparó seis tiros
que causaron grandes estragos en cubierta, lo que llevó al enemigo a arriar la bandera
y pedir botes.

Condell resolvió volver a Iquique para apoyar a la corbeta "Esmeralda" , si fuere
posible.

Eran las 2 de la tarde y la noble corbeta ya descansaba en el fondo del mar.
El monitor "Huáscar" navegaba a toda máquina en demanda de la "Covadonga". Al
avistarlo, Carlos Condell de la Haza comprendió que ya todo había terminado y puso
rumbo al sur, convencido de que la poderosa "Independencia" no zafaría jamás.
El "Huáscar" podría haberla alcanzado, pero enormemente impresionado por la
magnitud del desastre para la Armada del Perú que se observaba en la Punta Gruesa,
el Comandante Miguel Grau optó por socorrer a los náufragos de la "Independencia".
Fue un golpe irreparable para la Armada enemiga y con ello se salvó el convoy chileno
que conducía tropas, municiones y víveres desde Valparaíso a Antofagasta, ya que
Grau retardó hasta el 24 de mayo, la iniciación de la segunda fase del plan urdido
antes de zarpar de Arica.

Días después, cuando se conocieron estos hechos, Chile entero se alzó orgulloso y
satisfecho. El alma nacional, hasta entonces angustiada por la pasividad de nuestras
armas, se manifestó de súbito vigorosa y plena de admiración por este ejemplo de
heroísmo masivo.

Se había producido la unidad nacional. Todas las voluntades se sumaron y aglutinaron
en el esfuerzo común de vencer. Los mártires de Iquique dejaban señalado el camino
de la victoria; cada chileno se sintió comprometido con el sacrificio de los héroes y
comprendió que había que seguir la ruta de la entrega total al servicio de la Nación en
Guerra.

Se produjo, por ende, la movilización torrentosa de la juventud y del pueblo a los
cuarteles para integrar los cuadros movilizados; las mujeres intensificaron sus
quehaceres para avituallar al ejército y algunas se alistaron como cantineras; los
labriegos redoblaron su tarea campesina al tomar a su cargo las labores de los
ausentes que dejaron sus herramientas por las armas.
Era la Nación movilizada por espontánea reacción. Iquique y Punta Gruesa habían
hecho un milagro.

 

La Guerra del Pacifico ”Gloriosos Batallones de Atacama” Héroes por Siempre. www.batallonesdeatacama.org Por Felipe Varas Erazo.